Mi Filosofía

La Escultura, es el arte de ennoblecer las cosas sencillas y cotidianas, es el arte de la sinceridad y la veracidad, es el arte donde todo es posible por la magia de los sueños, es el arte de participación, de comunidad, de gozo de alegría y compañerismo.

Las formas Escultóricas de por sí viven y sueñan, gozan y sienten, siempre y cuando el Escultor viva, goce y sienta lo elemental, sencillo y valedero de un trabajo ennoblecedor y capte la esencia del medio, del paisaje que a diario nos brinda la naturaleza, que razone y discierne, y eleve con su ejemplo lo elemental del percibir humano.

El Escultor no debe pretender encontrar lo nuevo, debe hallar su propia identidad, que está ahí en sus obras, que son su presencia concreta.

El Escultor debe amar su trabajo como ama la vida, debe compartir como comparte en sociedad, debe soñar como añoran los seres queridos aquellas cosas amadas, debe nutrirse de las cosas queridas que tiene la vida.

Las Obras Escultóricas son vivencias, son hechos concretos, son reales, son formas, son vida, no son ni muerte ni destrucción del ser.

Los Materiales son agentes que permiten al Escultor la realización concreta de todos sus sueños y paisajes en su momento.

Los Temas son la identificación personal, son la respuesta a los interrogantes íntimos en su existir.

La Escultura es detener el tiempo, es recordar el pasado, es vivir el presente, es proyectar el futuro. Es mi vida , realidad y amor.

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