De los escultores que admiro

Acerca de Constantin Brancusi

Si en la obra de Brancusi se ha podido ver no sólo una solidaridad estructural y morfológica con el arte popular rumano, sino también analogías con el arte negro o la estatuaria de la prehistoria mediterránea y balcánica, se debe a que todo estos universos plásticos son culturalmente homologables: sus “fuentes” se encuentran en el paleolítico inferior y en el neolítico.Mircea Eliade, “Brancusi y la mitología”, El vuelo mágico

De los Escultores que admiro

Volvemos a recordar a Bourdelle (lo haremos muchas veces quizás, pues soy admirador de su obra), ese amigo y colega de Rodin quien se llamaba así mismo su antidiscipulo.Aquí de su libro la Escultura y Rodin

Media_httpwwwassocama_ygymc

algunos apartes del capitulo: LA ASCENCIÓN – EL VERBO DE LA FORMA

… Otra lección dada por la montaña es que podemos seguir sobre sus picos, sus gargantas y sus desfiladeros la formación rápida o lenta de las tormentas……yo observo bien abajo, arriba y alrededor de mí……Los grandes movimientos de la naturaleza son admirables……Y bien la obra humana es, desde todo punto de vista, semejante.Necesita todo tipo de pormenores, largamente queridos, buscados, atesorados, esforzados; confundidos, mezclados poderosamente, deben crear un bello día –no sin roces, ni sin choques, y gracias a los nobles relámpagos-, constituir la unidad de la forma, que es la buena tormenta, el noble drama de la forma, que es la buena tormenta, el noble drama de la humanidad.Lo bello es, para algunos solamente, la más alta necesidad. Ante todo, le hace falta a la gran grey humana el agua, el pan y los frutos. Los más bellos monumentos erigidos por el hombre, los vestigios admirables de la historia humana construida, esculpida y pintada no son para todos la más urgente necesidad. La más alta belleza viene después de los grandes elementos de utilidad primaria. Pero observemos y veremos siempre a la naturaleza tan grande que, por todos lados, desparramó belleza…

Continúa leyendo De los Escultores que admiro

PARA PENSAR

Pensamientos sacados del capitulo EL FIN DEL PODER DEL VERBO, del libro La Escultura y Rodin , de Antoine Bourdelle su amigo y colega. LA ESCULTURA Y RODIN es una recopilación de muchos escritos que Bourdelle redactó a lo largo de su vida, evocando las fuentes profundas del arte de Rodin, como también sus propias ideas sobre la condición del artista, su soledad y su combate.

…” pienso en toda nuestra labor como artistas. Pienso en la dura lucha tan estimulante para nosotros siempre y, sin embargo, tan desgarradora.YO TRABAJO Y DESCANSO, PORQUE AMARTE, !OH,DURA Y POTENTE ESCULTURA !, ?NO ES ACASO NUESTRO DESCANSO ? ……Nosotros no podemos conocer y amar la montaña inmóvil sino penetrando en sus bosques, en sus torrentes que hacen, en verano los grandes pasajes, sus fuentes y sus bosques.Deberíamos perdernos allí a menudo, quedarnos y retomar el aliento para escuchar su verdadera voz y conocer la ley de su belleza.Y bien: el arte es el hermano de la montaña. De lejos todo aparece unido, fácil de escalar, se lo aborda, se duda, uno se pierde, se avanza , se cansa y, a ese precio, se lo descubre.Nada está unido, se ven grandes abismos o bosques desapercibidos desde lejos, Es necesario ir, es necesario dar la vuelta: hay que cruzarlos o rodearlos. Y , lentamente, luego de muchas bajadas, después de todavía más subidas, se llega cerca del último escalón que se erige, liso, resbaladizo, terrible y tan tentador. Se llega por fin allí al final de la jornada y esa jornada es la vida entera.Ese es el ejemplo de la montaña. …”

RODIN, LOS ESCULTORES Y LA ESCULTURA

Apartes del capítulo RODIN, LOS ESCULTORES Y LA ESCULTURA del libro La Escultura y Rodin

Media_httpwwwassocama_hcmyd

, de Antoine Bourdelle su antidiscipulo amigo y colega.

Rodin se preocupa tan poco de los temas que representan sus esculturas o sus dibujos que acepta casi todos los títulos o todos los bautismos que el primero que pasa da a sus obras.Su único tema, eterno, es siempre la belleza, sin más ni menos, y allí está la batalla encarnizada del artista, al incluir en la materia un pensamiento tiránico de lo bello, sólo con los medios técnicos de su arte.“La Edad de Bronce“ de Rodin tuvo varios nombres, representó sucesivamente varios actos humanos sin que Rodin se preocupara demasiado. El “San Juan“ del Museo de Luxemburgo es solamente una primera parte de la obra. La parte más bella, superior en dimensiones y belleza, fue expuesta entera únicamente en 1907 y se llamó entonces “El Hombre que camina”. No sé si la estatua caminaba ( y esto a Rodin, burlonamente superior, no le importaba en absoluto) pero lo más importante es que su ciencia de escultor, desde el “San Juan”, caminó enormemente.En todos los museos del mundo se pueden admirar muchas obras de arte, cuya historia ya no se conoce. Algunas a las que no se les puede dar nombre, fragmentos de cuerpos muy mutilados que pertenecían a las más altas etapas del espíritu humano y al libro más sagrado donde sólo algunos privilegiados pueden leer.Qué triste es pensar que todavía hay hombres que buscan el gesto de la Milo, y que, en vez de adorarla simplemente como es-si fueran capaces de verla-quieren a toda costa saber cuál era la acción de la estatua.
Continúa leyendo RODIN, LOS ESCULTORES Y LA ESCULTURA

De los escultores que admiro

Emile – Antoine Bourdelle, nació el 30 de Octubre de 1861,en Montauban, Francia, y murió en Vésinet,el 1 de octubre de 1929. Discípulo de Dalou y luego ayudante de Rodin por más de 15 años, entablándose entre ellos una relación de amigos y colegas, declarándose antidiscípulo de Rodin, nunca negó su admiración que sentía hacía el maestro de Meudon.

“No es desde afuera que hay que modelar un busto”, decía Bourdelle.. “Es desde adentro”. La arquitectura ósea, habitáculo del pensamiento, primero. Luego, la vestimenta de la carne, iluminada por el espíritu y animada por el conflicto de las pasiones y de la voluntad. Y todavía no es suficiente. Es necesario además la comunión intelectual y sensible del artista y su modelo. Esto es el misterio del arte, que no soporta lo arbitrario”.

El arte de los indios colombianos (Fragmento)

Tomado del libro Acuña, Pintor Colombiano, Biblioteca SantandereanaFundación Santandereana para el Arte Regional, 1988

Era aquel un pueblo de una intensa vida religiosa y de un carácter místico mas activo y tremendo que el chibcha. Resulta curioso observar que mientras del pueblo agustiniano conocemos las imágenes de sus dioses aunque ignoramos sus nombres, de los chibchas, muy al contrario, sabemos las denominaciones y atributos de sus divinidades en tanto que desconocemos aun las representaciones plásticas de los mismos. Porque acontece que no existe una cabal concordancia entre los bien definidos elementos que integran el panteón de los chibchas y las figuras antropomorfas que modelaron. No aparece entre ellas la representación del anciano Bochica, de traje talar y luengas barbas, ni de Chibchacun en su actitud característica de sostener la tierra sobre sus hombros, ni de ninguna otra de sus divinidades tutelares; en tanto que con regular frecuencia aparecen barros cocidos en los que fácilmente se reconoce a los jeques, o sacerdotes y a los caciques o principales señores. Y como es seguro, porque así nos lo afirman los cronistas, que hicieron en oro representaciones de sus dioses, se nos ocurre pensar que los chibchas harían con carácter religioso, una selección rigurosa de los materiales al modelar a los humanos en barro, y a los dioses en oro, y siempre dentro de tipos en extremo convencionales.También en piedra hicieron algunas representaciones de sus divinidades, pues el padre Simón al referirse a los viajes de Bochica informa que los indios guanes esculpieron su retrato “aunque muy a lo tosco, en unas piedras que todavía hoy se ven”. Continúa leyendo El arte de los indios colombianos (Fragmento)

De los escultores que admiro

Como admirador de la obra de Rodin que soy, deseo compartir este texto con todos ustedes, pues creo en su verdadera enseñanza, influencia e importancia para con sus contemporáneos y todo aquel que se acerca humildemente a su obra y pensamiento.El modeladoTomado de una entrevista a Auguste Rodin recopilada por Paul Gsell, en el libro: L’Art

Media_httpwwwassocama_mvvht

“Una tarde que fui a visistar a Rodin en su taller cayó rápidamente la noche mientras charlábamos.-¿Ha contemplado alguna vez una estatua antigua a la luz de una lámpara?-¡No, por Dios!, le contesté con alguna sorpresa.-Le he sorprendido y parece que usted considera una fantasía extravagante la idea de contemplar la escultura como no sea a la luz del día.Seguramente la luz natural es la que permite mejor admirar una obra en su conjunto…Pero espere un poco…Voy a hacerle asistir a una especie de experiencia que sin duda le instruirá.
Mientras hablaba había encendido una lámpara.La tomó y me condujo hacia un torso de mármol que se levantaba sobre una peana en un rincón del taller.Era una deliciosa copia antigua, de pequeño tamaño, de la Venus de Médicis. Rodin la tenía allí para estimular su inspiración durante el trabajo.-Acérquese, me dijo.Iluminó el vientre lateralmente, manteniendo la lámpara lo más cerca posible del costado de la estatua.-¿Qué observa usted?, preguntó.Al primer golpe de vista quedé extraordinariamente impresionado por lo que de repente se me revelaba. En efecto, la luz así dirigida me hacía percibir sobre la superficie del mármol gran cantidad de ligeros salientes y depresiones que yo nunca hubiera imaginado. Continúa leyendo De los escultores que admiro