HISTORIA DE MIS TALLERES

HISTORIA DE MIS TALLERES

EL TALLER DE ENCISO (1973 – 1988)

Soñé con trabajar en el taller de mi Padre, en mi casa materna, pues creía que su energía estaba gravitando en cada rincón y eso era estimulante, soñaba con organizarlo y hacer una escuela de escultura depositaria de toda su enseñanza, eran tiempos de estudio en el Instituto de Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia a más de que pensaba en ser profesor allí mismo y hacer algo parecido a mi padre, aprovechar las instalaciones que eran bastante amplias y el recurso humano que allí ingresaba cada año, y así hacer esculturas monumentales con participación de los alumnos, pero que paso…

Bacan cuidando mi primer taller

Vale la pena recordar, que yo era un joven de 20 años, con todas las ilusiones por hacer de mi vida algo importante, era monitor allí en el Instituto y era un trampolín para lograr el deseo de ser Profesor. Se dio el paso de llegar a ser ayudante de Cátedra, ahora ya podía aspirar a profesor, pero las envidias por parte de algunos profesores y los celos profesionales me lo impidieron, con un argumento muy bajo: mi edad. Recuerdo que el director del instituto de ese entonces me dijo estas palabras:

“Miguel Angel, eres muy joven para aspirar a un puesto como Profesor pues hay algunos que no les conviene que tu estés aquí.”

Paso seguido me fui de allí a hacer mi vida escultórica independiente, a fin de cuentas siempre he pensado que en el Arte las cosas eran democráticas y sobresalías por tus cualidades, no por tu apellido. Así empecé a trabajar en el taller de mi casa por un tiempo, recuerdo que allí hice una escultura monumental: Los Esclavos, para la Urbanización Conquistadores número 2 en la avenida 33 con la carrera 65, detrás de Autollantas Nutibara; por ese tiempo me case y soñaba hacer del taller de mi Padre algo importante para mi profesión y decidí decirle a mis hermanos que me vendieran sus derechos, para así yo poder ir adquiriendo parte por parte, pero, mi Madre le presto la plata a mi hermano para que me comprara el derecho y así fui yo quien salio del taller, buscando otro camino… este sueño se derrumbaba…

Por esos días el Escultor Oscar Rojas tenia unos terrenos en el barrio Enciso y me los ofreció que para hacer el taller, paralelo a ello mi Suegro me ofrecía un terreno en el municipio de Sabaneta para construir una casa. Y primó para mí el deseo de tener taller propio, de no estar vagando de aquí para allá, entonces le compre a Oscar Rojas con la plata del derecho que le vendí a mi hermano Horacio, un terreno ciego de 2400 metros cuadrados.

Como anécdota, mi querido amigo y poeta  Santiago Castro Agudelo me ayudo a voliar azadón para tumbar toda la maleza que ese terreno tenía, así empecé a soñar con mi taller de Enciso, Los Mangos… Un taller muy amplio, con una vista fenomenal del centro de la ciudad, mientras esto ocurría yo trabajaba en una habitación de la casa; tenía primero una pieza, luego me fue quedando chiquita y utilice el comedor; luego el patio, ya entonces… no cabía en la casa…

La casa en el barrio Sucre  donde vivía con mi esposa Martha Elena me quedaba chiquita, allí recuerdo que hice entre muchas obras, entre ellas un mural en madera de cedro con el tema de unas lavanderas para un amigo. Allí fue donde tuve mi primer perro llamado Cacique, en fin, me iba de una casa normal para un terreno ciego…

Me tocó comprarle una salida al terreno que había comprado y fue entonces que conocí al Escultor Gabriel Hincapié quien había sido discípulo de mi padre y mi terreno lindaba con su casa, me la vendió y así pude tener un nuevo hogar con salida a la calle…

Pero que era concretamente el taller? un lote inmenso, cómo trabajaría allí? fue sencillo compre cuatro tejas de Eternit de un metro de largo y las coloque contra el muro posterior de la casa y pueden imaginarse que tan grande era: un metro de ancho por 3.60 mts de largo. Trabajaba allí todo el día desde tempranas horas y por la noche tenia que entrar todo a la casa; por supuesto era un taller súper pequeño, entonces decidí a fuerza de necesidad comprar más tejas y ya pude en techar un área mayor de 3.60 mts por 4.00 mts; ya estaba más amplio y mi hijo Alejandro de niño jugaba allí y lo sentaba en el banco para que me viera trabajar, pero que paso…

Cualquier día mientras dormíamos sentimos un gran estruendo y corrimos a ver y la sorpresa fue grande el techo del taller se había caído, eran las dos de la mañana, gracias a Dios Alejandro no estaba allí, entonces me tocó ahora si, pedir ayuda a un amigo empresario Carlos Ignacio Restrepo Arbelaéz, quien me presto con que comprar una estructura grande y buenas tejas y así construir el taller de 7.00 mts de ancho por 14,00 mts de largo y 5 mts de altura, grande pues siempre he pensado en grande y en ejecutar verdaderas obras monumentales. Aunque soy consciente que la monumentalidad no va en el tamaño, allí tuve Mis perros y comencé a soñar con un taller enorme y hacer realidad muchas ideas, allí trabajé varias obras monumentales y comencé la obra negra de un apartamento pensado para cubrir las necesidades de un escultor y así entre realidades escultóricas y vivencias personales transcurrieron varios años hasta que por problemas sociales tuve que salir rápidamente de allí…

…y me fui para la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos S.A.

la patria

El taller de Enciso se caracterizó por ser realmente mi primer taller en el que puse toda mi ilusión como escultor. Era estudiante y tenía sueños por realizar, trabajaba con un Escultor, vivía intensamente para la escultura.

Y en cuanto a realizaciones se puede decir que la mayoría de las esculturas que realicé en este Taller eran esculturas de salón, tallas directas en piedra talco ( esteatitas ) de diferentes formatos y colores, también en piedra bogotana ( arenisca ) del departamento de Cundinamarca.

el que mucho abarca poco aprieta

Los temas eran muy folclóricos regionalistas , alegóricos, y tradicionalistas como por ejemplo : el río, la laguna, la noche, el despertar, el amanecer, el café, la lavandera, la barrendera, los frutos del mar, los frutos de mi tierra, mi patria, la corraleja, la barequera, el bongocero, el silletero, la montaña, el machinero o forjador, la flora, Medellín, la frutera, al viento, el infinito, la sirena, el sabio, la sabiduría, los patriarcas, la angustia, el dolor, una gordita, el minero, el hijo prodigo, prometeo, hércules, algunos animales como el sapo, el pez, la serpiente y mitos como el cura sin cabeza y otros. etc. etc., muy influenciado por los escultores Antioqueños y en especial los de la Escuela de José Horacio Betancur Betancur.

Angustia

Eran esculturas de una concepción muy enblocada monolítica y tridimensional.
 me preocupaba que la figura completa se inscribiera en la forma de la piedra, la piedra era la que determinaba la escultura de ahí que muy pocas veces usara modelo, era una especie de idealización del cuerpo haciendo gala de lo aprendido en la academia y buscando mi propia personalidad e identidad.

frutos de mar

Hice también algunas esculturas en terracota pero de tamaño pequeño, no valoraba tanto esta técnica como lo hago actualmente, pués en ese entonces mi ideal era la talla directa sobre piedra y ojala de contextura dura.

El hijo prodigo
allá vamos
la primavera
maternidad
silletero
unos años
La Virgen de Armero
La selva virgen
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